viernes, 21 de junio de 2013

Capitulo 15

Confianza y tragedia

Julia comenzaba a tener confianza con toda la familia,  Diana, 

Tania y Maribel  le enseñaron a cocinar, con Gerardo pasaba 

alguna tarde jugando a juegos de mesa, ella y Rubén se habían 

hecho muy amigos, con Cristian estaba teniendo mucha más 

relación, y con Héctor… nada, tenía que intentar que no le 

viera con Cristian para que no empeorara.

Ella y Cristian hace tiempo que estaban pensando en dar el 

siguiente paso, pero a Julia le daba miedo que le volvieran a 

engañar.

Se encontraba en “su” cama, había tenido días un poco duros, 

con lo de Héctor, no podía parar de sentirse culpable. Sabía 

que había sido su culpa.

Oyó un ruido de golpecitos en su puerta.

-¿Se puede?

-Si claro.-Dijo Julia intentando adivinar quien era.

Abrió la puerta Cristian con una bandeja de plata y encima un 

vaso caliente de leche y unas galletas alrededor. Julia sonrió 

por verle a el y al desayuno que llevaba, no había cenado el 

anterior día.

-Espero que lo disfrutes.-Cristian sonrió.

Le colocó la bandeja en las piernas y se sentó junto a ella.

-¿Puedo?.-Dijo Cristian señalando a las galletas.

-Claro, lo has hecho tu. Muchas gracias no tenias porqué.

Cristian le besó en la frente y los dos comenzaron a comer.

-Oye, no quiero lanzarme y eso… pero me gustaría saber si… 

igual, te gustaría ya sabes, dar el siguiente paso.-Cristian habló 

tartamudeando, no sabía como preguntárselo sin que se 

ofendiera.

-Emm, no lo sé, ya sabes lo que pasé, y me sigo viendo un 

poco pequeña.

-Ahora mismo la edad da igual, con lo que estás pasando es 

como si fueras adulta.

Julia estos días pasaba la mayor parte con Gabriel y Cristian, le 

debía un favor a Gabriel, se lo había llevado sin compasión de 

su hogar y ahora se sentía culpable por ello, también pensaba 

en su familia, les echaba de menos, y le entristecía saber lo 

apenados que estarán por ella.

Se hizo la hora de comer, a Julia el tiempo se le pasaba 

volando cuando jugaba con Gabriel. Natalia llamó a todos a 

comer, entró en la habitación de Héctor a ver si el quería salir, 

el se negó, seguía afectado, en cierto modo, solo habían 

pasado 2 días.

Natalia y las mellizas habían hecho un guisado en una cacerola 

enorme, eran muchos pero no tantos para comerse esa enorme 

guarnición.

Se sentaron todos en la mesa, Cristian siempre se sentaba al 

lado de Julia.

-¿Has pensado sobre lo que te he dicho?.-Dijo Cristian a Julia 

en el oído para que nadie les oyera.

-Si.

-¿Y qué dices?

-Probablemente será un si.

Cristian sonrió y comenzó a comer.

Acabaron todos de comer, y recogieron toda la mesa, Julia se 

ofreció de nuevo a lavar los platos, se lo debía a todos. Cogió 

un plato y lo comenzó a enjabonar. Unas manos le cogieron de 

las caderas, y le empezaron a dar besos en el cuello. Julia se 

giró y vio que era Cristian, ella sonrió y hizo un movimiento 

para que le dejara seguir lavando. Pero el le volvió a girar, le 

besó y le empujó a la encimera.

-¿Qué haces? Que te diga que si no significa aquí y ahora.-

Dijo Julia sonriendo.

Cristian se empezó a reir.

-¿Has bebido, verdad?.-Ante aquella frase de Julia Cristian se 

empezó a reir. Si, había bebido, y se notaba.

Comenzó a besarla otra vez, le subió a la encimera y se arrimó 

a ella cogiéndole de las caderas. Julia se bajó de la encimera y 

dijo:

-Mira ves a mi habitación, cuando termine de lavar los platos 

voy, pero aquí no.

Cristian sonrió y se fue corriendo a la habitación. Ella terminó 

de lavar los platos y se dirigió a la habitación, se puso nerviosa 

y le sudaban mucho las manos. Al abrir la puerta Cristian le 

cogió y le dejó sentada en la cama. Se tumbó encima de ella y 

la comenzó a besar. Cristian se quitó la camisa, y a 

continuación la de Julia. De repente, se encontraban ya 

desnudos en la cama, y habían comenzado a lo que llamaban, 

“la siguiente fase”. Héctor se levantó de su cama, pensó que 

debía hablar con Julia para aclarar todo y sentirse mejor, abrió 

la puerta suavemente, y se encontró a Julia y a Cristian, en 

medio de “la siguiente fase”. El se fue corriendo, estaba 

mareado, se dirigió al comedor, vio una estantería llena de 

armas que tenía Gerardo, según el, eran para defenderse, y se 

sentía seguro con todas ellas. Cogió una pequeña, que era solo 

de una bala, lloraba sin parar, y tenía cara de sufrimiento. Su 

llanto se oía de lejos, y por ello Diana se acercó a ver que 

ocurría, vio a Héctor colocándose dentro de la boca una 

pistola de Gerardo.

-¡¿Héctor?! ¡Suelta eso!

-Os quiero.

Héctor dijo eso entre llantos, su voz se quebraba, y ese 

momento se paralizó, Diana lo veía en cámara lenta, y todo se 

nubló.

Héctor soltó un sollozo y se oyó un temible sonido.

Ya había apretado el gatillo, y se encontraba tumbado en el 

suelo con la pistola en la mano y lleno de sangre.

5 comentarios:

  1. Maria y sus vicios al call of duty hacen que el fruto de su imaginacion creen estas sangrientas y excitantes escenas jajajaajajajj

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    1. Puajajaj, habrá más sangrientas tranquila jaja, asi soy yope ^-^

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  2. ¿Más sangrientas? Jo, con lo sensible que soy, a este paso me muero leyendo esta historia jajaja
    Está genial,en serio, me encanta:3

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