Capitulo 9
Encuentro
Al despertar, oyeron unos pájaros cantar, tenían
flores
alrededor, ranas croando sin cesar… Era el despertar más
bonito que se
fueran a imaginar.
Gabriel comenzó a zarandear a su hermana para
que le diera
de comer. Tenían un hambre espantosa ya que llevaban casi
medio
día sin pegar bocado.
Julia medio dormida sacó una magdalena de su
cesta y se la
dio a su hermano. Gabriel esbozó una sonrisa la cual hizo que
Julia le sonriera.
Se oyó un ruido en unos arbustos, Julia se puso delante de su
hermano para
protegerle del peligro que podría haber allí.
Vieron unos ojos verdes intensos asomándose
tras unas hojas
de igual color.
-¿Quién sois?.-Dijo Julia un poco asustada,
aun protegiendo a
su hermano.
Se oyó un paso acercándose.
-¡Atrás! Llevo un cuchillo y puedo
utilizarlo.-Era una mentira,
en verdad solo tenía una mísera cuchara que no sabía
ni ella
misma para que la había cogido antes.
-Tranquila, no os haré nada.-Dijo un
misterioso chico con las
manos tendidas hacia arriba.
Era un chico bellísimo con el pelo marrón corto, como si fuera
un militar y con unos ojos verdes hermosísimos.
un militar y con unos ojos verdes hermosísimos.
-¿Quién eres?.
-Me llamo Cristian, vivo a unos kilómetros de
aquí. Siento
haberos asustado, nunca antes había visto gente quedarse
mucho por
aquí. ¿Y vosotros quiénes sois y, porque estáis aquí
sin nadie?
-No me has asustado.-Dijo Julia mirando hacia
abajo.
El chico se río y le miro para que siguiera
hablando.
-Yo soy Julia y este es mi hermano pequeño
Gaby, o Gabriel
como prefieras. Estamos aquí por temas personales.
-En resumen, te has escapado de casa, ¿verdad?.-Dijo
Cristian
riéndose.
-¿Cómo sabes tu eso?.- Dijo Julia extrañada.
-Las personas que vienen aquí es o porque van
de camino a
otro sitio o porque se han escapado de algún sitio.-Dijo
Cristian,
como si fuera ya algo obvio para el.
Julia soltó una leve risa.
-Bueno… la verdad es que no nos queda mucha
comida, cogí
todo lo que pude y lo que me dio tiempo a meter en esta
cesta.
-Pues vámonos a mi casa cuanto antes ¿no?.
-Igual molestamos…-Dijo Julia dudosa.
-Bah, pasareis desapercibidos, y si no, os
defiendo y sin
problema.
Julia asintió, cogió a su hermano de la mano
y se dirigieron a
casa de Cristian.
siguiente :)
ResponderEliminarjajaj máximo 2 o 3 al día, tampoco quiero viciarme :P
ResponderEliminarpero es que si no no duermo!!!!
Eliminar