Capitulo 2
Desalojo:
Desalojo:
Un día Julia y Gabriel estaban durmiendo, María cocinando y
Pedro estaba a punto de salir a cazar. Entraron como una
estampida unos guardias que les iban a quitar todo lo que
tenían, su casa, sus posesiones, todo.
-¡Parar! ¡No por favor no nos hagan esto! ¡Es todo lo que
tenemos!. – Dijo María asustada y llorando como nunca antes
lo había hecho.
-Haberlo pensado antes de no haber pagado las deudas.- Dijo
un guardia alto y robusto, colocado a un lado de la puerta para
dejar entrar y salir a los guardias, los que estaban retirando las
pertenencias.
-¡¿Y a dónde iremos?!.- Preguntó Pedro irritado.
-Arréglenselas.
Pedro se quedó de piedra ante aquella respuesta ¿Qué iban a
hacer ellos?. María estaba despertando a Julia y Gabriel
rápidamente. Julia se despertó de un sobresalto. Gabriel se
vistió corriendo y salió junto a Julia de esa casa llena de
sufrimiento, desdicha y recuerdos que por supuesto nunca
olvidarán.
María cogió de la mano a Julia mientras Pedro cogía a Gabriel
por el hombro. Se alejaron de la casa, mirándola. Vieron todos
los guardias retirando todo lo que les fuera de utilidad. Todo
lo que tenían. Julia llorando se arropó en los brazos de su
madre. Pedro guió a la familia hacia el bosque.
-Tengo un amigo delante de ese bosque.- Dijo mirando a Julia
y Gabriel. -Nos dará cobijo hasta que busquemos un lugar
donde alojarnos.
Se adentraron en él. Gabriel seguía recordando las miradas de
sus padres en aquella casa que acababan de dejar. Esas
miradas sorprendidas como si estuvieran en una pesadilla de la
que no podrían salir.
Mientras tanto, Julia estaba asustada, muy asustada en ese
bosque. No se podía creer que estuviera ahí, hace un
momento estaba alegre en su casa, jugando con su hermano,
obedeciendo a su padre, y abrazando a su madre... Se arropó
en los brazos de María, siempre le consolaban sus ojos verdes
y tiernos, y sus caricias hacia el pelo negro y sedoso de Julia.
Pasó el día y tuvieron que quedarse en el bosque para
descansar. Pedro señaló a sus hijos un montón de hierba
amontonada que parecía cómoda para pasar la noche. Gabriel
se tumbó en aquel montón dejando sitio a su hermana mayor
para que durmiera. Julia se tumbó a su lado. Gabriel miró con
sus ojos azules penetrantes a los ojos verdes de Julia, apunto
de llorar, cerraron los ojos y comenzaron a dormir…
descansar. Pedro señaló a sus hijos un montón de hierba
amontonada que parecía cómoda para pasar la noche. Gabriel
se tumbó en aquel montón dejando sitio a su hermana mayor
para que durmiera. Julia se tumbó a su lado. Gabriel miró con
sus ojos azules penetrantes a los ojos verdes de Julia, apunto
de llorar, cerraron los ojos y comenzaron a dormir…
me encanta pero una dudita!!!! pedro y maria como son los pdres de julia y gabi son entonces casados o cada uno es el padre del otro y viven juntos por diversion???
ResponderEliminar