martes, 11 de junio de 2013

Capitulo 2

Desalojo:


Un día Julia y Gabriel estaban durmiendo, María cocinando y 

Pedro estaba a punto de salir a cazar. Entraron como una 

estampida unos guardias que les iban a quitar todo lo que 

tenían, su casa, sus posesiones, todo.

-¡Parar! ¡No por favor no nos hagan esto! ¡Es todo lo que 


tenemos!. – Dijo María asustada y llorando como nunca antes 


lo había hecho.

-Haberlo pensado antes de no haber pagado las deudas.- Dijo 


un guardia alto y robusto, colocado a un lado de la puerta para 


dejar entrar y salir a los guardias, los que estaban retirando las 


pertenencias.

-¡¿Y a dónde iremos?!.- Preguntó Pedro irritado.

-Arréglenselas.

Pedro se quedó de piedra ante aquella respuesta ¿Qué iban a 


hacer ellos?. María estaba despertando a Julia y Gabriel 


rápidamente. Julia se despertó de un sobresalto. Gabriel se 


vistió corriendo y salió junto a Julia de esa casa  llena de 


sufrimiento, desdicha y recuerdos que por supuesto nunca 


olvidarán.

María cogió de la mano a Julia mientras Pedro cogía a Gabriel 


por el hombro. Se alejaron de la casa, mirándola. Vieron todos 


los guardias retirando todo lo que les fuera de utilidad. Todo 


lo que tenían. Julia llorando se arropó en los brazos de su 


madre. Pedro guió a la familia hacia el bosque.

-Tengo un amigo delante de ese bosque.- Dijo mirando a Julia 


y Gabriel. -Nos dará cobijo hasta que busquemos un lugar 


donde alojarnos.

Se adentraron en él. Gabriel seguía recordando las miradas de 


sus padres en aquella casa que acababan de dejar. Esas 


miradas sorprendidas como si estuvieran en una pesadilla de la 


que no podrían salir.

Mientras tanto, Julia estaba asustada, muy asustada en ese 


bosque.  No se podía creer que estuviera ahí, hace un 


momento estaba alegre en su casa, jugando con su hermano, 


obedeciendo a su padre, y abrazando a su madre...  Se arropó 


en los brazos de María, siempre le consolaban sus ojos verdes 


y tiernos, y sus caricias hacia el pelo negro y sedoso de Julia.


Pasó el día y tuvieron que quedarse en el bosque para 

descansar. Pedro señaló a sus hijos un montón de hierba 


amontonada que parecía cómoda para pasar la noche. Gabriel 


se tumbó en aquel montón dejando sitio a su hermana mayor 


para que durmiera. Julia se tumbó a su lado. Gabriel miró con 


sus ojos azules penetrantes a los ojos verdes de Julia, apunto 


de llorar, cerraron los ojos y comenzaron a dormir… 

1 comentario:

  1. me encanta pero una dudita!!!! pedro y maria como son los pdres de julia y gabi son entonces casados o cada uno es el padre del otro y viven juntos por diversion???

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